Rojeces en la cara: causas más comunes y cómo tratarlas con cosmética profesional

Las rojeces en la cara son una de las consultas más habituales en estética facial. Pueden aparecer de forma puntual o convertirse en un problema persistente que afecta tanto a la apariencia como al confort de la piel. Sensación de calor, ardor, tirantez o una cara constantemente enrojecida son señales de que algo no está funcionando correctamente.

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Aunque a menudo se asocian únicamente a la piel sensible, lo cierto es que las rojeces pueden tener múltiples causas y no todas se tratan de la misma manera. Identificar su origen es clave para saber cómo eliminar las rojeces de la cara de forma eficaz y segura.

¿Qué son las rojeces en la cara y por qué aparecen?

Las rojeces en la cara, también conocidas como enrojecimiento facial o rojez en la cara, se producen por una dilatación de los vasos sanguíneos superficiales. Esta vasodilatación hace que la piel adquiera un tono rojizo, más o menos intenso, que puede ir acompañado de sensación de calor, picor o ardor.

Este enrojecimiento puede ser una respuesta puntual del organismo o una manifestación continua cuando la piel está alterada. En muchos casos, las rojeces están relacionadas con una alteración de la barrera cutánea, lo que hace que la piel sea más vulnerable a los estímulos externos.

No todas las rojeces son iguales ni tienen el mismo origen, por lo que entender por qué aparecen es fundamental para tratarlas correctamente y evitar que se cronifiquen.

chica con rojeces en la cara

Causas más comunes de las rojeces en la cara

Las causas de las rojeces pueden ser muy variadas y, en muchos casos, se combinan entre sí. Algunas de las más frecuentes son:

  • Estrés y emociones intensas: el estrés provoca liberación de cortisol y una mayor respuesta vascular, dando lugar a rojeces en la cara por estrés, a menudo acompañadas de calor.
  • Cambios bruscos de temperatura: pasar del frío al calor (o al revés) favorece la vasodilatación y el enrojecimiento facial.
  • Piel sensible o reactiva: este tipo de piel responde con facilidad a estímulos externos como el viento, el sol, el frío o ciertos ingredientes cosméticos.
  • Uso de cosméticos inadecuados: productos demasiado agresivos, exfoliaciones excesivas o activos mal combinados pueden debilitar la piel y provocar rojeces.
  • Consumo de alcohol, comidas picantes o bebidas muy calientes, que aumentan la circulación sanguínea en el rostro.
  • Eritrosis facial: un tipo de enrojecimiento persistente que suele localizarse en mejillas y nariz, y que requiere un abordaje profesional específico.

Identificar la causa concreta es esencial para elegir el tratamiento adecuado y evitar que las rojeces se mantengan o empeoren con el tiempo.

Tipos de rojeces en la cara

No todas las rojeces se manifiestan de la misma forma. Diferenciar los tipos de rojeces en la cara ayuda a entender mejor el problema y a actuar correctamente:

  • Rojeces puntuales: aparecen en momentos concretos, como situaciones de estrés, ejercicio físico o cambios de temperatura.
  • Rojeces persistentes: la piel se mantiene enrojecida de forma constante, especialmente en mejillas, nariz o mentón.
  • Rojeces con ardor o calor: suelen ir acompañadas de sensación de quemazón o incomodidad.
  • Rojeces asociadas a piel sensible: aparecen junto a tirantez, sequedad o picor.

Cada tipo de rojez necesita un enfoque distinto, por lo que es importante no aplicar soluciones genéricas sin conocer el origen del problema.

chica con acne

Cómo eliminar las rojeces de la cara

Eliminar las rojeces de la cara no pasa por taparlas, sino por tratar la piel de forma adecuada y reforzar su equilibrio natural. Algunos puntos clave son:

  • Evitar productos agresivos: limpiadores con alcohol, exfoliantes fuertes o fórmulas demasiado perfumadas pueden empeorar el enrojecimiento.
  • Cuidar la barrera cutánea: una piel fuerte y bien hidratada tolera mejor los factores externos.
  • Elegir principios activos calmantes y reparadores: que ayuden a reducir la inflamación y la reactividad.
  • Proteger la piel frente a agresiones externas: como el sol, el frío o el viento.
  • Mantener una rutina constante: sin cambios bruscos de productos.

Aunque estos cuidados ayudan a mejorar el aspecto de la piel, cuando las rojeces son persistentes o van acompañadas de ardor, es fundamental ir un paso más allá.

Tratamiento de las rojeces con cosmética profesional

El tratamiento de las rojeces en la cara con cosmética profesional se basa en identificar el origen del enrojecimiento y reforzar el equilibrio natural de la piel. No todas las pieles con rojeces reaccionan igual, por lo que aplicar productos genéricos suele ofrecer resultados limitados o temporales.

Desde la cosmetología profesional, se trabaja calmando la piel, fortaleciendo su barrera cutánea y reduciendo progresivamente su reactividad frente a factores externos como el frío, el calor o el estrés. Las fórmulas profesionales permiten adaptar activos y texturas a cada caso concreto, respetando la sensibilidad de la piel y evitando sobreestimularla.

Cuando el tratamiento está bien planteado y acompañado de un diagnóstico experto, la piel recupera confort, uniformidad y tolerancia, logrando una mejora visible y sostenida de las rojeces en la cara.

ESTÉTICA BEATRIZ VIVERO

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